En Puerto Rico la frase: “Lo que es igual no es ventaja” quizas se haya extrapolado para decir: “Si es igual es justo”. Recientemente estaba hablando con Sala (sí,  mi amigo del alma y quizás mi único lector al momento de este post) sobre la justicia de Dios. Le estaba dando un ejemplo (que no viene al caso en este momento) y como resultado noté una manera de pensar diferente sobre la justicia. ¿Será justo que unos criminales, violadores y asesinos, salgan libres de la carcel sin cumplir pena alguna? Luego de mi conversación con Sala (lee su blog en http://www.luisgerardoacostaperez.com) pareciera que sí y estoy seguro que muchos opinan igual que él.

De alguna manera “Lo que es igual no es ventaja” a llegado profundo a nuestros corazones. Podemos llegar a afirmar que si el perjudicado de un crimen decide perdonar a uno de los malechores es injusto si no los perdona a todos. Si Dios en su infinita misericordia puso a su Hijo Jesucristo a pagar por mis pecados (y probablemente los pecados de millones de personas más), ¿tiene que hacerlo por todos para ser justo? Ojalá todos llegaran a conocer a Dios, pero justicia es que cada cual reciba lo que se merece. En mi caso, Jesucristo recibio el castigo por mi, pero tambien lo recibió por ti. Todo aquel que crea que Jesucristo pagó por todos sus pecados es salvo y tiene vida eterna. Asi sin más, Dios te muestra el camino (Jesús) sin que te lo merezcas (y nunca lograrás merecerlo), sólo por su Gracia.

Entonces, ¿es Dios injusto? Todo aquel que se quiera acercar a Cristo que lo haga, pero como no queremos, Dios nos a llamado de una manera irresistible a que conozcamos a Jesus. Si crees que Dios es injusto observa todo lo malo que haz hecho y piensa que te debes merecer, ahora pon todos tus pecados en Jesús y mira como El los paga TODOS.

Parece ser que lo justo es que yo no tenga vida eterna, pero Dios se hizo carne en Jesús para demostrarme su amor pagando mi pena. Dios no deja de ser justo, pero de esta forma también me demuestra su amor.